
Su partida facilitará el ensanchamiento de la avenida Paseo Colón, y por eso se cree que nada será en vano.
A la noche, el entretejido de la mediasombra quiere hacerlo invisible, pero no puede. A lo mejor sin quererlo, su decoro precavido sólo agudiza la nostalgia anticipada de su más allá inevitable, en que se asemeja al cadáver de un animal en el pasto, avasallado por las hormigas que poco a poco lo hacen desaparecer.